Un adulto mayor merece
un trato especial
y personalizado, propia
de cada individualidad
Nuestro Hogar es un
espacio privilegiado que ponemos a su servicio.
Objetivos de nuestro trabajo

Brindar una atención integral y personalizada por
un equipo profesional calificado.

Generar un entorno agradable, saludable y seguro, completamente adaptado a los requerimientos de la vida diaria de los adultos mayores.

Favorecer y fomentar la autonomía de los residentes.

Establecer un programa de prevención, asistencia y rehabilitación especializada a las enfermedades o problemas que puedan afectar al residente.

Articular un Equipo psicosocial adaptado a las necesidades de los residentes favoreciendo la prevención del deterioro personal y familiar como asi la integración con el resto de la población del Hogar .

Fomentar y respetar la intimidad, autonomía y tranquilidad del mayor.

Diseñar y ejecutar un esquema de actividades recreativas e integradoras orientadas a al desarrollo de las facultadas psicológicas y físicas de los residentes.


Nuestra filosofía

Desde hace mas de 100 años trabajamos de forma ininterrumpida en el cuidado y atención integral de los adultos mayores. Creemos que la integración y la contención desde la óptica multidisciplinaria, es una metodología ineludible a la hora de encarar nuestra labor.

Un adulto mayor merece un trato especial y personalizado
, propia de cada individualidad. Para esta tarea hemos orientado todos nuestros esfuerzos. Nuestro valor diferencial reside en el capital humano que día a día trata con nuestros residentes para darles toda la contención y la atención que necesitan y merecen.

Valor agregado

Nuestro espacio de trabajo nos hace ser únicos. Consideramos que la combinación de una fuerte vocación de servicio de nuestro capital humano sumado al alto profesionalismo de nuestro staff y el ámbito único, alejado pero integrado a la gran ciudad, transforman nuestro Hogar en un espacio privilegiado que ponemos a su servicio.

Nuestra Trayectoria

En el año 1904, específicamente el 24 de Octubre; el filántropo español Don Elías Romero, donó un predio arbolado de aproximadamente catorce hectáreas dónde se erigió lo que hoy es el Hogar de Ancianos del Hospital Español de Buenos Aires, en la localidad de Temperley.

Por entonces el objetivo que se perseguía era el facilitar la recuperación de los procesos crónicos que por aquella época aquejaban a los inmigrantes españoles residentes en la Argentina. Las bondades climáticas de la localidad favorecían dicha recuperación.

El predio fue desarrollándose en forma edilicia con el devenir de los años hasta encontrarse actualmente dotado de seis salas de internación y residencia, con habitaciones dobles en su mayoría; y una capacidad integral de hasta trescientos residentes.

Su estructura externa recuerda la concepción arquitectónica del primer cuarto de siglo del modernismo catalán, variante regional del “Art Noveau”; realizado por el arquitecto español Julián García Nuñez.

Actualmente el Hogar cuenta con adecuadas instalaciones con elementos de confort a fin de brindar un espacio funcional y cálido a los residentes que en su gran mayoría son dependientes en mayor ó en menor grado.